Informe del viaje a Tourrettes-sur-Loup

De Maja Tovar

10./11. Agosto 2004

Objetivo

Fuimos a encontrar la zona donde se instaló la Comuna Goldberg en 1926 después de abandonar Berlín y las razones de la elección del emplazamiento. Queríamos averiguar si estuvieron los tres años allí, desde la llegada de Berlín (primavera de 1926) hasta la partida a República Dominicana (1929) y conocer qué actividades realizaron, dónde vivían, dónde trabajaban, cuántos eran, etc.

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Datos de partida

No teníamos muchos datos previos: lo primero había sido el nombre de Tourrettes, recordado por Vertuemo Gloger y Lotte Fenske, que vivieron allí todavía muy niños el verano de 1926; el problema era que hay más de un pueblo con ese nombre en la región, en las cercanías de Niza. Hace unos meses Frederich y Víctor Goldberg nos dieron la partida de nacimiento de su padre Víctor Goldberg Michaelis (1926), donde figura el nombre de Tourrettes-sur-Loup, Les Courmettes. Supimos también de la posible existencia de un sanatorio en el monte (dato de Lotte, Esperoza, Fara y Argentina) en el que trabajaba un doctor que, parece ser, tenía amistad con Filareto y en el que los miembros de la comuna encontraron ocupación eventual. El dato de que la casa o granero que habitaron se encuentra también en el monte, a cierta distancia del sanatorio y a la misma altura que el mismo, procede de Lotte, que nos lo dijo este verano. En abril de este año Esperoza nos enseñó unas postales de la garganta del río Loup.

Métodos

Oficina de Turismo, Alcaldía, Asociación de Amigos de Tourrettes, conversaciones con lugareños, exploración directa.

Resultados

Hemos encontrado el antiguo sanatorio de Les Courmettes, actualmente dedicado a centro de encuentros y congresos de carácter cultural y alternativo. El edificio parece bastante bien conservado, aunque tenga algún añadido de nueva construcción. Forma parte de una finca que pertenecía a una asociación filantrópica de carácter originalmente luterano. El sanatorio se dedicaba a curar a enfermos de tuberculosis con métodos naturales durante los años 20. Su director era una personalidad conocida, el Dr. Gérard Monod, que posteriormente abandonó el lugar para establecerse en Cannes. él firmó las partidas de nacimiento de Víctor Goldberg (1926) y de otro probable miembro de la comuna nacido allí, la niña Amozino (nombre esperanto, posiblemente significa Amazona, pues para llegar al pueblo había que ir a caballo) Schenk (1927), hija de Alois Schenk y Anna Beyer. En las partidas de nacimiento figura el domicilio de los padres como Villar o Villars. Les Villars es una casa hoy reconstruida que pertenece a la finca y se encuentra al mismo nivel del monte que el sanatorio como a 2 o 3 km de distancia del mismo. Por cierto que Fara y Argentina nos enseñaron el año pasado una fotografía en la que aparece manuscrito el nombre de “Le Villars”. Ahora podemos afirmar que esa foto está tomada en los terrenos donde habitaron.

Descripción del lugar e historia

La finca de Les Courmettes tiene unas 600 hectáreas. Está constituida como “Reserva natural voluntaria”. La granja de Les Villars, que forma parte de la finca, está retrepada en la montaña al noroeste de Tourrettes, a unos 800 metros de altura y se encuentra como un palco en una especie de gigantesco anfiteatro sobre el mar. La costa se encuentra a unos 12-15 km en línea recta mirando hacia el sur. Detrás se eleva la sierra hasta unos 1200 metros de altura, y más de 2000 metros en la segunda línea de la cordillera. Desde ese privilegiado balcón se contempla justo enfrente el cabo de Antibes, Cannes a la derecha y Niza a la izquierda, y se adivinan a ambos lados y a gran lejanía los contornos de la costa, bien abiertos sobre una impresionante extensión de la costa Azul. En días claros de invierno, cuando sopla el mistral, dicen que se ve perfectamente y justo delante la isla de Córcega. Allí nace el camino que tomó Napoleón tras escaparse en 1815 de la isla de Elba para dirigirse con su pequeño ejército a París a través de Grenoble y los Alpes; Napoleón fue admirado por Goethe, con quien se entrevistó dos veces, y el mismo Nietzsche ha escrito sobre los motivos de la atracción del gran poeta alemán por el gran corso. El camino de Napoleón se cruza además prácticamente delante de lo que llamaríamos el “balcón de Zaratustra”, con la legendaria vía domiciana, la más antigua via romana en las Galias y que lleva a lo largo de la costa mediterránea desde Roma hasta Cádiz. La vista es magnífica, llena de historia y digna de unos adoradores del sol y la naturaleza como eran nuestros comuneros y seguidores de Zaratustra. En las laderas, muy escarpadas y llenas de precipicios, hay cuevas naturales. Por los cañones bajan arroyos que van uniéndose al riachuelo principal, el Loup, que da apellido al pueblo. La vegetación es mediterránea alta, con bosques de robles, encinas, castaños, tejos, hayas, pinos, avellanos y bastante arbusto espinoso variado, así como plantas aromáticas, lúpulo y flores diversas. Algo más abajo hay también olivos. Es zona de caza así como también de praderas empinadas apropiadas para cabras, ovejas y vacas. Hubo en tiempos agricultura en terrazas, ahora abandonada. Hay unos senderos que suben de Tourrettes, situado unos 400 metros más abajo, bordeando el espolón de la montaña, a unas dos horas de camino. Actualmente hay una casona de piedra, de construcción relativamente reciente (unos 30 años), pero que según nos informaron está edificada sobre los restos de una antigua casa de menor tamaño. Se reconocen muros de piedra y restos de cobertizos o establos. Vive una familia cuyo nombre no pudimos averiguar. Tampoco pudimos acceder a la casa.

Entre Les Villars y el antiguo sanatorio que lleva el nombre de la finca, Les Courmettes, hay un sendero de unos 2 km. La historia del sanatorio está relacionada con el establecimiento de nuestros comuneros porque suponemos que su director, el Dr. Monod, fue quien invitó a Filareto a establecerse allí con la comuna. Les proporcionó trabajo y alojamiento. La finca había sido adquirida en 1919 por una asociación evangélica filantrópica norteamericana. Al descubrir las propiedades curativas de la altura y el sol para combatir la tuberculosis, una de las lacras que había dejado la Gran Guerra, se decidió establecer un sanatorio, al que se accedía por un camino muy accidentado y lleno de vericuetos. En 1929 este camino que subía al sanatorio se hundió. Como sólo era posible subir a caballo (o más habitualmente, en burro o mula), el sanatorio se cerró al no haber forma razonable de trasladar a los enfermos. Se dedicó entonces a casa de acogida para niños y jóvenes con problemas de salud o comportamiento. Fue probablemente la razón por la que los restos de La Kaverno di Zaratustra se vieron obligados a abandonar también aquellos lugares. Filareto decidió seguramente entonces aceptar el contrato de colonización que le ofrecía la República Dominicana, suponemos que a través de su consulado en Marsella.

Tenemos la partida de nacimiento de Amozino Schenk que indica que en febrero de 1927 seguían allí. No parece aventurado suponer que se quedaran en esa zona hasta el final de la existencia del sanatorio y que los comuneros vivieran y trabajaran en Les Courmettes/Les Villars como mínimo hasta el verano/otoño de 1928. Después se trasladaron a la isla de Córcega, que se ofrecía tentadora y relativamente cercana a la vista de los habitantes de la montaña; todo esto ha quedado en el recuerdo de los niños de la comuna.
Por los relatos de Lotte Fenske y lo que contó Mally a sus nietas sabemos que trabajaban en el sanatorio al principio, sobre todo en tareas asistenciales, limpieza y cocina. Que Filareto no podía trabajar allí como médico está claro, ya que carecía de la licencia necesaria para ello en Francia. Tampoco hay ningún acta de nacimiento firmada por él, siendo como era ginecólogo. Además es probable que trabajaran en labores agrícolas en la finca que rodea el sanatorio: algún cultivo de fruta y cereal, trabajos forestales y quizá también algo de caza y pastoreo, incluyendo la cría de caballos o asnos, típica de la zona. La profesión del padre de la niña nacida allí, Alois Schenk, figura en la partida de nacimiento como obrero agrícola, mientras que de la madre, Anna, se dice que no tiene profesión.
La alimentación que encontraron allí ha sido muy comentada por los niños de la comuna: una comida bastante espartana, al menos al principio, en la que se usaban ingredientes que para aquellos niños que venían de la ciudad resultaba cuando menos chocante: hierbas, algo de carne de cabra, liebre, e incluso gato, burro y perro, además de fruta, hortalizas y cereales. El caso es que la zona tiene una gran tradición de comer carne de burro. Cerca de allí hay un pueblo, Escragnolles, cuya fiesta del asno se celebra en junio y consiste sobre todo en la ingestión de diversas especialidades como salchichones y guisos a base de carne de dicho animal. También sería nuevo para aquellos niños procedentes en su mayoría de Berlín el aceite de oliva, cuyo fuerte sabor sabemos resulta extraño a quienes lo consumen por primera vez.
En el mismo pueblo de Tourrettes existen algunas casa-cueva excavadas en la roca de la ladera. Es de suponer que el conocimiento de su existencia fuera un motivo de atractivo adicional para Filareto y su comuna.

Siguientes pesquisas

Averiguar la historia del Dr. Monod, pues probablemente conocía a Filareto por haber estudiado juntos en Alemania o por actividades culturales y políticas comunes. Ya sabemos que es contemporáneo de Filareto, también nacido en 1880, y de ideas progresistas. Fue organizador del movimiento antifascista a partir de 1934 en Cannes, donde hay una calle que lleva su nombre. Para ello, solicitaremos información a la comuna de Tourrettes, donde está enterrado, y a través de sus descendientes, que viven en una casona que se alza un poco más al este de la misma montaña donde está el sanatorio y que fue reformado en el siglo 18 por uno de los generales de Napoleón, Massena.
Además estamos esperando más información de la Asociación de Amigos de Tourrettes y del Ayuntamiento, donde ya fuimos atendidos muy amablemente.